Pinturas Rupestres de Gobustán, cerca de Bakú

Las pinturas rupestres de Gobustán o Museo de Petroglifos, se encuentran en un lugar montañoso en el sudeste de la cresta del Cáucaso Mayor, a 60km de Bakú. Los arqueólogos descubrieron este lugar donde la civilización primitiva dejó detrás numerosas pinturas rupestres o petroglifos. Este arte originario exhibe la cultura, economía, visión, tradiciones y costumbres de sus primitivos habitantes.

Mucho tiempo atrás, las olas del mar acariciaban estas montañas y al abandonarlas, dejaron detrás trazos característicos en las lustrosas rocas.

Pinturas Rupestres, Gobustán
Pinturas Rupestres, Gobustán
Pinturas Rupestres, Gobustán

Tras el primer descubrimiento accidental en los años 30 del siglo XX, más de 6 millones de estas inusuales pinturas rupestres fueron encontradas en Gobustán, en alrededor de 1000 rocas. Junto con ellas, fueron encontradas antiguas viviendas primitivas, cuevas y sitios con más de 100 mil objetos de valor cultural.

Las pinturas rupestres de Gobustán hacen referencia a varias épocas. Fueron hechas entre los siglos X-XVIII AC hasta la Edad Media.

Las pinturas claramente reflejan la evolución completa de los humanos y entre ellas se distinguen las pinturas de cacería de cabras de montaña y danzas ceremoniales con lanzas, pertenecientes al período más antiguo, el mesolítico. También se distinguen las pinturas rupestres de caballos y cacería, batallas, trabajo colectivo, cosechas, una mujer cerca del fuego, etc. Estas pertenecen a los primeros siglos AD, donde se aprecia la transición a otro nivel de orden social. Cerca a la Edad Media las pinturas disminuyen sus tamaños y se convierten en más esquemáticas.

Pinturas Rupestres, Gobustán
Pinturas Rupestres, Gobustán
Pinturas Rupestres, Gobustán

Las pinturas rupestres, representan las figuras de animales, los cuales vivieron allí por los últimos 10 mil años, gacelas goitered, jabalíes, ciervos, cabras de monte, caballos, leones, etc. También cuentan con imágenes de aves, peces, víboras, lagartijas e insectos.

Entre la abundancia de pinturas, un lugar especial es ocupado por las imágenes de botes son remeros. Esto evidencia el hecho de que los habitantes de los antiguos asentamientos eran buenos remeros. Estas imágenes atrajeron la atención del renombrado científico y viajero Tur Heedal, quien visitó el lugar en repetidas ocasiones.

Además de las antiguas pinturas, una admirable inscripción en latín fue encontrada al pie del Monte Beyuk-dash en Gobustán. La misma data del siglo I AD y testifica acerca del hecho de que la armada romana permaneció cerca de Bakú.

Desde 1966 el territorio de Gobustán ha sido resguardado como reserva nacional. En la actualidad es un Museo al aire libre y la galería de pinturas rupestres de Gobustán es visitada por miles de personas de todo el mundo.