Peterhof: Mágico Palacio de Verano de San Petersburgo

Peterhof Peterhof, San Petersburgo

 

El Palacio de Peterhof es el palacio más mágico de Rusia. Localizado en un exuberante estado en la costa sur del golfo finlandés, era el retiro de verano favorito de la familia real. Generaciones de zares gastaron sus fortunas en moldear Peterhof a la moda, como una isla de la fantasía. El Gran Palacio original, el cual construyó Pedro el Grande ha sido expandido constantemente hasta que alcanzó alrededor de 300 metros de largo incluyendo dos catedrales que se levantan en cada extremo de su fachada. Considerando que el largo de Versalles se estira por 400 metros, uno puede pensar que Pedro el Grande falló en su sueño de crear un conjunto más grande que el del Rey Louis. Sin embargo, son los jardines y fontanas de Peterhof, y no su palacio, los que le han otorgado el título de la Residencia Real más espléndida del mundo.

Sabía que… La Fontana de la Gran Cascada de Peterhof es uno es uno de los monumentos más grandes del XVIII.

¿Por qué visitar Peterhof?

  • Fontanas: No hay lugar en la tierra con fontanas tan numerosas o magníficas como Peterhof. A pesar de que de las fontanas no emana leche ni miel, en un caluroso día de verano estas espectaculares fontanas pueden hacer que el sitio parezca un paraíso.
  • Naturaleza: Los jardines de Peterhof se extienden por millas e incluyen los mejores diseños de paisajes de todo el mundo. Junto con los acres de jardines estilo inglés, hay deslumbrantes antiguos jardines franceses rodeando el Gran Palacio y hermosas terrazas italianas de cara al mar.
  • Palacios: Peterhof es un conjunto no solo de palacios. Su variedad de arquitectura refleja los cambios de estilo a través de los años. La humilde cabaña “Mon Plaisir” de Pedro el Grande luce como una cabaña en comparación con el Gran Palacio de Elizabeth la Grande.

Las Fontanas de Peterhof

Cayendo en cascada desde el pie del Gran Palacio y descendiendo hasta las aguas del Mar Báltico, la Gran Cascada es una de las maravillas científicas y arquitectónicas más impresionantes del siglo XVIII. Sesenta pequeñas fontanas y alrededor de 250 estatuas doradas completan las dos perfectamente simétricas fontanas escalonadas, las cuales se juntan en un gran canal marino. El brote de las grandes cascadas, el chapoteo de las fuentes romanas, el goteo de los arroyos y el rumor de los estanques llenos de cisnes, saturan el aire de este palacio junto al mar, con una niebla mágica incomparable. A pesar de que la Gran Cascada es la gloria máxima de Peterhof, no es la única fontana. En su terreno hay en total 176 fontanas, de hecho, Pedro el Grande alardeaba de que había 55 más que en Versalles.

Sabía que… Todas las fontanas de Peterhof fueron diseñadas para funcionar sin ninguna bomba. Los grandes estanques de los Jardines Superiores, los cuales fueron una vez estanques de peces, son lo suficientemente altos para construir la presión de agua adecuada para alimentar incluso el chorro de la fontana de Sansón y el León de 21 metros de altura.

Los Secretos de Peterhof

Por todos sus logros, el cerebro detrás de Peterhof era un bandido. A Pedro el Grande le encantaba romper las convenciones y sorprender a la nobleza rusa. El Palacio de Verano y los Jardines, estaban llenos de bromas prácticas listas para ser desatadas en los pacatos aristócratas. Por definición las “trampas para tontos” son difíciles de hallar. A pesar de que en la actualidad los visitantes de Peterhof cuentan con un mapa, muchos no son conscientes de los secretos que esconde Peterhof, eso es a menos que tengan suficiente mala suerte, ¡como para caer en una trampa para tontos! Aquí detallamos solo algunas de las sorpresas escondidas en su terreno:

El camino de agua

Diseñada en 1720 por el mismo Pedro el Grade, esta era la trampa para tontos más grande. Tuberías perforadas fueron depositadas todo a lo largo de uno de los tranquilos callejones de Peterhof. Al encender un interruptor oculto, ¡Pedro podía empapar hasta cien personas juntas bajo un chorro de agua! Más tarde, los zares, menos divertidos o menos valientes que Pedro para atreverse a empapar cientos de aristócratas a la vez, decidieron cerrar las tuberías tan pronto como Pedro murió. Afortunadamente, los soviéticos vieron lo divertido que podía ser mojar a algunos turistas y reabrieron el camino de agua.

La gruta

Solo algunos turistas conocen acerca de la Gruta. Está escondida bajo la atracción principal – La Gran Cascada – y, además de ser una de las partes de Peterhof que sobrevivió al período de ocupación nazi intacto, también cuenta con algunos de los trucos más ingeniosos de Pedro, escondidos en las paredes de la caverna. Tomemos por ejemplo las frutas prohibidas, aunque no literalmente; pero si sucumbe ante la tentación de tomar una regordeta nectarina del cuenco con frutas en la mesa central de la Gruta, entonces será castigado con ¡un poderoso chorro de agua! Si se asusta de las deidades con sus enormes bocas o los oscuros corredores, no cometa el error de correr a toda prisa. Un paso en falso y correrá el riesgo de activar ¡la Cortina de agua!

La banca

En la tranquilidad de los bosques que se alinean en el golfo finlandés, Pedro construyó con sus propias manos una adorada cabaña llamada “Mon Plaisir” (mi placer). Es un lugar encantador, amueblado con las pertenencias personales de Pedro y con una vista perfecta de la bahía. Tras caminar a través de hectáreas, muchos turistas han tomado refugio en sus jardines amurallados y se han regocijado al ver una hermosa banca en la sombra. De hecho, si hubiese estado allí en los días de Pedro el Grande, quizás hubiese sido invitado unirse a él en la banca. ¡Nunca confíe en un Romanov! Los adoquines frente a la banca son un verdadero campo minado, cada segundo adoquín posee una válvula debajo que desata torrentes de agua.

La sombrilla verde

La mayoría de las sombrillas protegen de la lluvia, pero en el país de las maravillas que es Peterhof, incluso las cosas más ordinarias se convierten en extraordinarias. Construida en 1794, en una época en que los jardines orientales estaban de moda, esta gigante sombrilla verde con una banca en su base circular tomó su inspiración estética de los Edificios Chinos de Tsarskoye Selo. Allí termina su conexión con China. Los serenos jardines de té eran muy aburridos para el zar, en cambio, él manipuló el gazebo con un sistema de rociador que atraparía a cualquiera que se sentase bajo el círculo, rociándolo con agua.

Árboles y tulipanes de plomo

Cuando los nazis tomaron Peterhof cortaron sus diez mil árboles estatales. La mayor pérdida no fueron los antiguos robles o sus árboles de lima perfectamente recortados, sino sus abetos de 6 metros de altura hechos completamente con tubos de plomo. Desde la distancia, sus 2500 hojas pintadas parecían agitarse en la brisa como los árboles que la rodeaban, pero viéndolo más de cerca, los visitantes se impactaban al ver que los árboles y tulipanes en su base eran artificiales. Fascinados aristócratas intentaban mirar más de cerca a estas imitaciones de la naturaleza solo para ser saludados por cientos de chorros de agua que salían de las grietas de los troncos de los árboles.

Sabía que…  La Gruta es también hogar de la tubería de madera original de Peterhof que alimentaba la Gran Cascada y cuenta con una pequeña exhibición de la historia hidráulica.

Visitar Peterhof en la Actualidad

Tras el barbárico saqueo de Peterhof por parte de los nazis, los comunistas sorprendieron a todos al comprometerse solemnemente a restaurar Peterhoff hasta el último candelabro dorado. Desde 1990, Peterhof ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y desde ese entonces también ha sido declarado una de las siete maravillas de Rusia.

Peterhof fue construido para ser experimentado en verano. A pesar de que el palacio se ve excepcionalmente grande desde afuera, adentro solo cuenta con 30 cuartos que vale la pena visitar. Mientras que la sala con 368 pinturas es bastante interesante, son las fontanas las que hacen de Peterhof lo que es. Para ver las fontanas de Peterhof debe visitarlo entre fines de abril y septiembre. La temporada de verano es sin dudas la mejor época para visitar el palacio, pero mayo y septiembre son también meses populares para realizar una visita.

El 16 de mayo la apertura oficial de las fontanas es celebrada tal como lo hubiese sido en la época de Pedro, con orquestas y danzas. Sin embargo, la gran ceremonia de cierre a finales de septiembre es mucho más moderna con espectáculos de luces, fuegos artificiales y música a todo volumen. Para San Petersburgo, estos eventos son los más destacados del año, con lo cual, si desea asistir, es mejor reservar sus entradas con mucha anticipación.

Si realiza su visita en un día normal, asegúrese de llegar temprano o reservar sus entradas en línea para evitar filas de más de 20 minutos. Tras explorar los Jardines Superiores, los cuales son más bien pequeños y solo contienen algunas fontanas, ingrese a los Jardines Bajos y siga a la multitud hasta la Gran Cascada, la cual cobra vida a diario a las 11 de la mañana. Luego, diríjase a una de las trampas de tontos, el Camino de Agua, el cual emociona a los viajeros calurosos y cansados ​​con ráfagas de agua a la 1 pm, 2 pm y 3 pm en punto.

Mientras se maravilla con todas las fontanas y observa las magníficas vistas, mantenga una mirada sobre los adorables residentes locales. Estas pequeñas ardillas rojas y los pájaros son tan mansos, que todo lo que un transeúnte necesita hacer, es colocar algunas semillas en su palma abierta para que todo un conjunto de dulces animales venga corriendo y volando hacia ellos. Las semillas y frutos secos se venden en todo el parque, pero los precios son tan de la realeza como sus alrededores, con lo cual es mejor comprar un paquete de semillas de girasol antes de realizar su visita.

Sabía que… Justo luego de la revolución bolchevique, ¡Peterhof se convirtió en apartamentos comunales! Afortunadamente, los soviéticos pronto vieron el error que habían cometido y lo convirtieron en un museo.