Cultura Comercial en la Ruta de la Seda

El comercio de caravanas en los trayectos de la Ruta de la Seda estaba conectado no sólo con los altos beneficios sino también con enormes riesgos. Por eso los comerciantes trataban de encontrar compañeros, para formar grandes caravanas de cientos e incluso miles de personas armadas.

Pero nada podía proteger a los mercaderes de las reglas arbitrarias de los gobernantes y los ataques de las tribus nómadas. Por lo tanto, tratando de salvar sus vidas, los comerciantes rara vez pasaban la Ruta de la Seda de un extremo a otro. Más a menudo intercambiaban las mercancías en algunas de las ciudades comerciales intermedias.

Sin embargo, tanto los estados como los nómadas estaban interesados en la preservación de las rutas comerciales. Los gobernadores recibían ingresos por la recaudación de derechos de aduana en las ciudades que se encontraban en las rutas de caravanas. Para evitar pérdidas, los gobernadores de los países asiáticos aprobaron las estrictas leyes destinadas a proteger a los comerciantes. De hecho, el comercio era un intercambio; el dinero servía sólo como unidad de medida. Los comerciantes valoraban sus mercancías en dinero y lo cambiaban por otras de precio equivalente.

Cultura Comercial
Cultura Comercial
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Las caravanas a veces consistían en docenas o varios miles de animales de carga. Los animales de carga eran atendidos por sirvientes y porteadores. Muy a menudo las caravanas contrataban traductores.

El comercio de caravanas requería servicios complejos. Por lo tanto, a lo largo del camino se construían caravasares (caravanserais). Había hujras (khudzhras, habitaciones) para comerciantes y sirvientes, y espacios para caballos, camellos, mulos y burros, el forraje y las provisiones necesarias. A veces, los comerciantes en los caravasares podían vender o comprar mercancías a granel, conocer las noticias comerciales y precios.

Había comerciantes especiales o incluso compañías enteras que se encargaban de organizar el transporte de las mercancías. Un papel importante en el desarrollo del comercio lo desempeñaban los nómadas-ganaderos. Acompañaban a las caravanas, proporcionaban su ganado para alimento y transporte; dinastías enteras se especializaban en el comercio de caravanas, lo que hubiera sido imposible sin ellos.