Balkanabat, Turkmenistán

Balkanabat - ciudad petrolera

Balkanabat es una ciudad moderna en Turkmenistán con una población de aproximadamente 88,000 habitantes. La ciudad está situada al oeste de Turkmenistán, en el frontón sur de la cordillera de Gran Balkan (Big Balkhan). No lejos de la ciudad hay un aeropuerto y 13 km al noroeste de la ciudad hay un puerto de Turkmenbashi.

Balkanabat se fundó en 1933, tras el descubrimiento de importantes yacimientos de petróleo. En 1946 el municipio obtuvo un estatus de ciudad. Inicialmente el nombre de la ciudad era Nefte-Dag o Nebit-Dag (Oil Mountain). En 1999 la ciudad cambió su nombre por Balkanabat. En la actualidad, la ciudad se está construyendo y expandiendo activamente, convirtiéndose en un gran centro industrial. Incluso hoy, Balkanabat se convirtió en la capital de la industria del petróleo y gas de Turkmenistán. El símbolo de la ciudad es un monumento en forma de una silueta de bengala en el fondo de la montaña.

La historia de Balkanabat está estrechamente relacionada con la explotación de depósitos como Goturdepe, Barsagelmes y Nebitdag. Después de la Segunda Guerra Mundial, el país necesitaba importantes recursos de petróleo y gas. Los primeros colonos tuvieron que vivir allí en muy malas condiciones: en tiendas de campaña, carros basculantes, a veces sin electricidad ni agua caliente. En memoria de los geólogos-pioneros, seestableció un conjunto arquitectónico conmemorativo "Trailblazers" (Pioneros), que es uno de sus principales atractivos de la ciudad. Otro de los lugares de interés de la ciudad es la Iglesia de la Natividad de la Santísima Virgen, fundada en 1990.

En los alrededores de Balkanabat también hay muchos lugares de interés. Los sitios de habitantes primitivos neolíticos y mesolíticos se descubrieron a lo largo de las estribaciones del norte de las Montañas Kopetdag. Cerca del manantial de Tasharvat, a 38 km de la ciudad se encuentran las ruinas del caravanserai medieval de Tasharvat y junto al cual hay un pintoresco surco donde los olmos ingleses (karagach) viejos están creciendo más de cien años.