Fábrica de Coñac Ararat, Ereván

El más exquisito hito de Ereván

Probablemente es mucho más fácil
escalar la cima del Monte Ararat
que las bodegas de “Ararat”.
Maksim Gorkiy, 1928

De todos los sitios de interés en Ereván, el más particular es la Fábrica de coñac Ararat, oficialmente la Fábrica de coñac de Ereván (Fábrica de Brandy de Yereván Ararat). Visitar Ereván sin probar el coñac armenio es como ir a una fiesta de cumpleaños sin probar la torta.

La historia de la fábrica se remonta al siglo XVI, cuando los persas construyeron en ese lugar una fortaleza llamada Erivan. Este sirvió como puesto fronterizo por mucho tiempo, pero a comienzos del siglo XIX fue conquistado por las tropas rusas. En 1853 la fortificación fue dañada por un terremoto y en 1865 el mercader Nekren Tairyan (Tairov) y su primo compraron las ruinas y el territorio adjunto. En 1887 Tairvan fundó la Fábrica de Vino Erivan en este lugar y más tarde comenzó a producir coñac.

Fábrica de Coñac Ararat
Fábrica de Coñac Ararat
Fábrica de Coñac Ararat

Los primeros coñacs fueron hechos de acuerdo con los métodos franceses y la primera marca incluso tenía un nombre francés, “Fine champagne”. En 1898, la fábrica fue alquilada a un empresario ruso llamado Nikolay Shutov quien la compró en el 1900. Esto marcó el inicio y el apogeo de la producción de coñac en Armenia. Shustov invirtió mucho dinero en la modernización y popularización de la marca. En el 1900 unas botellas fueron enviadas a Paris en consignación, sin indicar la fuente de producción y en una cata ciega obtuvo el gran premio. En ese momento se reveló que el coñac provenía de Armenia y adquirió el derecho de ser llamado “coñac” a pesar de no haber sido producido en la provincia francesas que lleva el mismo nombre. Shustov también se convirtió en el proveedor de coñac de la mesa del Emperador.

Tras la formación de la Unión Soviética la fabrica fue nacionalizada. La producción de coñac continuó y hasta se incrementó. En 1953 la fábrica se mudó a un nuevo edificio al otro lado del río Razdan y obtuvo el nombre que lleva en la actualidad – la Fábrica de Coñac Ereván. Se convirtió en el único productor de coñac en Armenia, con todas las otras fábricas preparando otras bebidas y brindando la materia prima.

Fábrica de Coñac Ararat
Fábrica de Coñac Ararat
Fábrica de Coñac Ararat

Tras la caída de la Unión Soviética, la Fábrica de coñac Ararat fue privatizada y comprada por una compañía francesa, Pernod Ricard. En 2002, el empresario armenio Gagik Tsarukyan compró el edificio de la vieja fábrica de coñac y abrió “Noy” (Noé), Fábrica de vino, brandy y vodka. Las dos fábricas compiten en la producción de coñac y brandy que se exporta a docenas de países alrededor del mundo.

Ambas fábricas tienen museos históricos, salas de degustación de coñac y excursiones casi todos los días. Es posible ver muestras de coñac producido cuando se fundó la fabrica de coñac, diferentes calidades ganadoras de premios, toneles realizados en honor a diferentes figuras y mucho más. Durante las excursiones los visitantes pueden ver el proceso completo de producción, las facilidades de almacenamiento y degustar el coñac. También degustarán coñacs de diferentes edades, aprenderán cómo beber el coñac correctamente y cómo reconocer un producto genuino de uno falso.

¿Cómo reconocer el verdadero coñac?
Libere unas gotas de coñac en la palma de su mano; frótela y cuando comience a secarse aplauda ligeramente. Si sus palmas están pegajosas significa que se ha agregado azúcar al coñac, lo cual constituye una infracción usual.

Muchas historias y leyendas son contadas durante los tours a la Fábrica de coñac Ereván. Algunas de ellas son bastante populares, incluso si no hay evidencia de que sean ciertas. Una de esas historias cuenta que durante la Conferencia de Yalta, Josef Stalin le ofreció a Winston Churchill una copa de coñac armenio para acompañar su cigarro y a Churchil le encantó. Después de esto Churchil recibía un cargamento de coñac Dvin cada mes. Una vez, Churchil notó que la calidad de su entrega de coñac se había deteriorado y se lo informó a Stalin. Se descubrió que el maestro de coupage, Margar Sedrakyan, había sido exiliado a Siberia, motivo por el cual la producción se había deteriorado. Stalin le ordenó al maestro que regresase a su trabajo y le proporcionó todas las condiciones necesarias para que regrese a su vida normal.

En la actualidad, la Fábrica de coñac Ararat produce diversos tipos de coñac con un tiempo de añejamiento de entre 3 a 10 años y almacena coñac añejo de 25 a 70 años. Para saber qué tan añejo es el coñac, la bebida debe moverse ligeramente alrededor de la copa de manera tal que el líquido corra por las partes secas de la copa. Cuanto más tarda el líquido en descender, más añejo es el coñac. Usualmente un segundo equivale a un año de añejamiento.

Si está buscando un gran souvenir de Armenia, ¡no hay mejor souvenir que el coñac armenio!