Asentamiento Antiguo de Panjakent, Tayikistán

En las afueras del moderno Panjakent el turista puede ver una verdadera estampa del pasado: la ciudadela medieval rodeada de viviendas con pinturas murales; cerca del centro del asentamiento antiguo se alza la necrópolis. Los habitantes de la zona llaman a este lugar “Kainar”, que es también el nombre del manantial cercano.

En 1946 se iniciaron allí las excavaciones arqueológicas. Como resultado se encontraron una ciudadela exenta con el palacio de Divashtich (el último gobernante de Panjakent), dos templos con amplios patios, calles, tiendas, talleres, mercados, fortificaciones y viviendas de varias habitaciones, de dos y hasta tres plantas, las más ricas de las cuales estaban decoradas con pinturas murales y esculturas de madera.

Pero lo más famoso del asentamiento antiguo de Panjakent son las pintorescas y vistosas pinturas murales, que se han conservado pese a sus 1300 años entre las ruinas. Los temas de los artistas del antiguo Panjakent eran variados. Los había de culto, que representaban los cuerpos celestes (el sol, la luna, otros planetas del sistema solar), el reflejo de los cultos a los antepasados, el elemento acuático (el río Zeravshan) y los dioses hinduistas (Shiva).

Las pinturas de género muestran escenas de batalla, banquetes, cacerías, deportes, interpretación de instrumentos musicales y partidas de backgammon, danzas y el reparto de la cosecha. También se hallaron restos de madera tallada y de escultura monumental de arcilla en las ruinas de los edificios de los templos. El arte del antiguo Panjakent, junto a los préstamos bizantinos, indios y persas, poseía su propio estilo original.
