Museo Politécnico de Tashkent

Museo Politécnico de Tashkent

Dirección: Calle Amir Temur, 13, Tashkent
Ubicación: Google Maps
Horario de apertura: martes–domingo: 09:00–18:00; cerrado los lunes.
Teléfono: (+998 71) 232-34-30

El Museo Politécnico de Tashkent combina la historia del automóvil con exposiciones científicas interactivas. En la primera planta, los visitantes pueden seguir la evolución del transporte y ver una colección de coches de época, desde los modelos soviéticos Pobeda y Chaika hasta los Ford y Chevrolet estadounidenses.

La segunda planta está dedicada a la ciencia interactiva, con exposiciones que permiten a los visitantes realizar experimentos, explorar ilusiones ópticas y conocer las leyes básicas de la física.

Información Práctica

El museo se encuentra en la calle Amir Temur, en el centro de Tashkent, a unos cinco minutos a pie de la estación de metro Amir Temur Xiyoboni, cerca de la plaza Amir Temur.

La entrada para visitantes extranjeros cuesta 25 000 UZS por planta, o 50 000 UZS por las dos plantas (aproximadamente 4 USD).

A lo largo del día se ofrecen varios espectáculos breves. El Spark Show tiene lugar en la primera planta a las 11:00, las 13:00 y las 15:00, seguido de un baile de robots en la segunda planta. El Tesla Show se celebra a las 12:00, las 14:00 y las 16:00, también en la segunda planta. Es aconsejable consultar el horario a la entrada, ya que las horas pueden variar.

Es preferible visitar la planta interactiva en compañía de otra persona, ya que muchas de las exposiciones están pensadas para dos o más personas.

Los rótulos y las instrucciones de la segunda planta están disponibles en uzbeko, ruso e inglés, por lo que la mayoría de las exposiciones son fáciles de usar sin ayuda. El personal del museo también puede explicar cómo funcionan las instalaciones si es necesario.

La segunda planta cuenta además con una zona de juegos para niños menores de siete años, con toboganes, una piscina de bolas, una zona LEGO y un pequeño campo de fútbol. El acceso está incluido en el precio de la entrada.

Conviene dedicar unas dos horas para recorrer las dos plantas, ver los espectáculos y probar las exposiciones interactivas.

Exposiciones y Salas

El museo se divide en tres zonas de exposición principales: la Sala Retro, la Sala Moderna y el Taller Interactivo. Las dos primeras recorren el desarrollo del transporte y de la industria automovilística en Uzbekistán y en el resto del mundo, mientras que la tercera se centra en experimentos de física e instalaciones interactivas.

Sala Retro

El primer Mercedes, Museo Politécnico

La exposición comienza con maquetas de dos ruedas antiguas, una de piedra y otra de madera, que representan diseños de alrededor del 4000 a. C. y del 1200 a. C., respectivamente. Les siguen carros, carruajes y primeros automóviles que ilustran distintas etapas del desarrollo del transporte.

La pieza original más antigua de esta parte del museo es una arba de Khorezm del siglo XIX, un carro tradicional de Asia Central. Muestra el tipo de transporte rodado que se utilizaba en la región antes de la generalización del automóvil.

Los inicios del automóvil están representados sobre todo por maquetas, entre ellas un Ford Modelo T del primer cuarto del siglo XX y un Bugatti Type 35 azul basado en el coche de carreras de la década de 1920. Las ruedas grandes y estrechas del Ford aún reflejan la influencia de los antiguos vehículos tirados por caballos.

Coches soviéticos, Museo Politécnico

La colección principal de coches de época consta de varias decenas de automóviles originales, la mayoría de fabricación soviética. Entre ellos hay un GAZ-M20 Pobeda, un Moskvich-407, un ZAZ-965, varios Zhiguli (Lada) y un GAZ-67. La exposición incluye también los coches de lujo soviéticos GAZ-13 y GAZ-14 Chaika, utilizados por altos cargos soviéticos, entre ellos dirigentes de la RSS de Uzbekistán.

También se exhiben coches estadounidenses y europeos. Un Ford V8 Super Deluxe negro de 1946 y un Chevrolet Bel Air son dos de las piezas más valiosas del museo. Entre otros coches destacados figuran un deportivo Chevrolet Camaro rojo y un raro EMW 340 de la Alemania Oriental.

Algunos de los coches de época del museo pertenecen a coleccionistas particulares. Muchos han sido totalmente restaurados y siguen en condiciones de funcionar, mientras que unos pocos están a la venta.

Sala Moderna

«Spark» totalmente desmontado

La Sala Moderna recorre la historia de la industria automovilística de Uzbekistán, que se expandió con rapidez en la década de 1990 gracias a la cooperación con la empresa surcoreana Daewoo. Posteriormente, el país estableció plantas que producen turismos, autobuses, camiones y otros vehículos.

Las exposiciones incluyen coches fabricados en Uzbekistán, desde modelos descatalogados como el Tico y el Matiz hasta vehículos posteriores como el Orlando, el Malibu 2 y el Onix.

Varias piezas marcan hitos de la historia de la fabricación de automóviles en Uzbekistán. Un Matiz de 2001, expuesto como regalo con motivo del décimo aniversario de la independencia de Uzbekistán, lleva en el capó la firma del primer presidente del país, Islam Karimov. El primer Spark fabricado en Uzbekistán también lleva su firma, junto con la fecha del 1 de septiembre de 2010. Otra pieza destacada es un Lacetti de 2008, el millonésimo vehículo producido por la industria automovilística de Uzbekistán.

La exposición incluye también maquetas detalladas de plantas automovilísticas, entre ellas las fábricas de GM y de BYD. Se exhibe un Chevrolet Spark desmontado, con sus componentes dispuestos por separado. Su carrocería, su motor, sus sistemas electrónicos y miles de piezas individuales revelan la complejidad de la construcción de un automóvil moderno.

Varias veces al día, la sala acoge el Spark Show, una breve presentación multimedia que utiliza videomapping 3D. Se proyectan imágenes sobre un Chevrolet Spark blanco, de modo que el coche parece cambiar de color y de diseño a lo largo de unos minutos.

Taller Interactivo

Sala de estudio de la física

Esta zona práctica da a conocer a los visitantes los principios de la mecánica, la electricidad, el sonido, la óptica, la inercia y el equilibrio mediante experimentos interactivos.

Ver el Tesla Show. Una bobina de Tesla produce descargas eléctricas de alto voltaje parecidas a rayos. Durante el breve espectáculo, la sala se oscurece y un miembro del personal acerca lámparas de colores a la bobina, donde se encienden sin conexión eléctrica directa.

Hacer fotos insólitas con ilusiones ópticas. En la sala Ames, la perspectiva distorsionada puede hacer que una persona parezca mucho más alta que otra. En la sala invertida se puede hacer una foto en la que parece que uno está de pie en el techo.

Experimentar con péndulos. La cuna de Newton demuestra la conservación de la cantidad de movimiento y de la energía: una bola metálica golpea a las demás y transmite el movimiento a lo largo de la hilera. Otra instalación tiene varios péndulos suspendidos de cuerdas de distinta longitud. Empiezan a moverse al unísono, pero poco a poco se desfasan, lo que muestra cómo la longitud de un péndulo afecta a su frecuencia de oscilación.

Encontrar el camino en el laberinto de espejos. Los reflejos múltiples crean falsos pasadizos en este pequeño laberinto, por lo que resulta sorprendentemente difícil distinguir la ruta correcta.

Probar la escritura en espejo. El papel solo se ve a través de un espejo, así que hay que guiar la mano con ayuda de su reflejo. Es más difícil de lo que parece y exige una coordinación entre la mano y la vista poco habitual.

Probar la silla de clavos. A pesar de su aspecto, la silla está diseñada para repartir el peso corporal entre muchos puntos y reducir así la presión que ejerce cada clavo.

Sala de estudio de la física

Escuchar notas a través de tubos de colores. Los tubos de distinta longitud resuenan a frecuencias diferentes y producen sonidos de distinto tono. Al acercar el oído a cada tubo se aprecia cómo cambia el sonido.

Probar el cañón de aire. Si se golpea su membrana, sale por la abertura un fuerte pulso de aire. No se ve, pero su efecto es fácil de percibir cuando una cortina situada a varios metros empieza a moverse.

Conocer las unidades de longitud antiguas. Tres expositores presentan medidas tradicionales europeas, rusas y uzbekas, entre ellas el pie, así como el arshín y la sazhen rusos, y el qadam y el qarich uzbekos. Estas unidades son anteriores al sistema métrico decimal moderno, y muchas se basaban originalmente en la longitud de un paso, de una mano o de otra parte del cuerpo humano.

Jugar al fútbol con la cabeza. El juego funciona mejor con seis personas. Los jugadores meten la cabeza por unas aberturas de la mesa y soplan una pelota ligera hacia la portería del equipo contrario.

Historia del Museo

El Museo Politécnico de Tashkent se inauguró en 2015 por iniciativa de Uzavtosanoat JSC, la sociedad holding de la industria automovilística de Uzbekistán. Creado como museo no estatal, se concibió para dar a conocer a los visitantes la historia de la fabricación de automóviles en Uzbekistán y en el resto del mundo, hacer la ciencia más accesible y animar a los jóvenes a estudiar materias técnicas.

Estudiantes de la Universidad Politécnica de Turín en Tashkent, estrechamente vinculada con la industria automovilística, ayudaron a crear algunas de las maquetas a escala y de las piezas técnicas. Su trabajo incluyó reconstrucciones de las primeras formas de transporte y varias instalaciones interactivas.

El museo ha acogido también festivales de ciencia, talleres y actos educativos para niños y jóvenes, entre ellos el festival científico internacional NAUKA 0+.